Un campamento minero de cobre remoto en el norte de Chile se encuentra ubicado en una zona desértica sin cobertura de la red eléctrica pública, dependiendo completamente de generadores diésel para su suministro energético. Los elevados costos de transporte de combustible, las frecuentes averías de los generadores y la intensa contaminación acústica y atmosférica no solo incrementan los costos operativos de la minería, sino que también afectan el entorno habitacional de los trabajadores en sitio. La empresa minera necesita con urgencia una solución estable, limpia y rentable de microred aislada para respaldar el funcionamiento de los equipos mineros, las viviendas de los trabajadores y los sistemas de monitoreo de seguridad.
Ubicación/Fecha: Norte de Chile, marzo de 2025
Configuración: SPC: 550 kW, BATERÍA: 1300 kWh, FV: 600 kW, Generador diésel de respaldo: 350 kW
Carga: Trituradoras mineras, sistemas de ventilación, bombas de agua, iluminación/aire acondicionado de los dormitorios de los trabajadores, monitoreo de seguridad, equipos de comunicaciones
Entorno de operación: zona minera remota del desierto, temperaturas extremadamente altas, intensa radiación solar, gran cantidad de polvo y fuertes fluctuaciones en la demanda de energía
Modos de operación: funcionamiento aislado (off-grid), prioridad a la energía solar, sistema de almacenamiento de energía para regulación de picos de carga, estabilización de tensión y suministro de energía de emergencia; el grupo electrógeno diésel se pone en marcha automáticamente durante días consecutivos nublados o en picos de carga minera para garantizar una producción ininterrumpida.
El sistema adopta un diseño integrado resistente al polvo, a altas temperaturas y a impactos, lo que le permite adaptarse al exigente entorno minero desértico y reducir la frecuencia de mantenimiento de los equipos. La plataforma inteligente de gestión energética permite el monitoreo en tiempo real de la generación de energía, el almacenamiento energético y la operación de las cargas, optimizando la distribución de energía según los horarios de producción minera. Los paneles solares se instalan sobre los techos de los dormitorios y de los edificios auxiliares, aprovechando así al máximo los espacios ociosos.
Desde que el sistema entró en funcionamiento, el campamento minero ha logrado un suministro estable de energía las 24 horas del día sin interrupciones en la producción. Los costes anuales de combustible se han reducido en un 65 % y la frecuencia de mantenimiento de los equipos se ha reducido en un 70 %. El suministro de energía limpia ha eliminado el ruido y la contaminación atmosférica, mejorando así el entorno de vida y trabajo de los trabajadores. Esta solución se ha convertido en un modelo de suministro energético eficiente y sostenible para zonas mineras remotas.